Hacer ejercicio: la clave para un mejor desempeño laboral

La actividad física trae consigo una serie de beneficios que no solo se enfocan en tener un cuerpo atlético, sino también a mejorar la memoria, la capacidad de concentración y de razonamiento, y lo más deseado por muchos: disminuir el estrés, lo cual resulta muy útil para el desempeño en el trabajo.

 A pesar de las ventajas que ofrece, ejercitarse no es un hábito tan común: una de cada tres mujeres y uno de cada cuatro hombres no realizan actividad física.

Su práctica no debe ser extenuante ni llevarlo a cabo por horas. La Organización Mundial de la Salud recomienda a las personas mayores de 18 años hacer 150 minutos de ejercicio cardiovascular moderado a la semana o 75 minutos semanales de actividad vigorosa.

Los beneficios del ejercicio para tu trabajo

Una de las ventajas de esta buena costumbre es que únicamente requiere de, al menos, media hora al día, entre los siguientes beneficios: 

  • Mejora la calidad del sueño

Después de una sesión de ejercicio, nuestro cuerpo necesita recuperarse y, por ello, incentiva el descanso nocturno. No olvides que con un buen periodo de sueño tenemos mejor humor, mayor energía y un peso saludable.

  • Disminuye el estrés 

Al hacer actividad física, liberamos las tensiones del día, ya que generamos neurotransmisores como la dopamina, que contribuye a aminorar el estrés, y nuestra respuesta a los estímulos externos es más positiva.

  • Favorece al rendimiento laboral

Con el ejercicio, oxigenamos nuestro cuerpo, lo que nos da vigor y vitalidad; por esta razón, es la herramienta óptima para disminuir la sensación de fatiga tanto mental como física, además de que así controlas la ansiedad y la angustia.

  • Reduce el ausentismo

Porque se mitigan muchos problemas de salud, los dolores físicos y hay una mejora del sistema inmune, nos vuelve más resistentes a las enfermedades.

  • Aumenta la confianza

Ejercitarse genera cambios físicos que nos ayudan a estar en forma, lo que también contribuye a ganar mayor autoestima. Pero el mejoramiento también se da en el cerebro porque las funciones cognitivas se intensifican y, por ende, hay mayor asertividad, además de que previene el deterioro mental.

Haz del ejercicio un hábito

La actividad física debería ser una práctica fundamental en nuestro día a día, pero a muchas personas les cuesta trabajo incluirla por muchos motivos, como la falta de tiempo o porque no han encontrado una dinámica que les guste realizar.

Si decides incluir el ejercicio en tu vida diaria, es importante que primero consultes a tu médico, si es que tienes algún problema de salud, para establecer las rutinas adecuadas. Posteriormente, trata de llevarlo a cabo todos los días a la misma hora con el fin de que se convierta en un hábito. 

Recuerda que no es necesario empezar con una ejercitación pesada; incluso puedes iniciar con 10 minutos, aproximadamente, e ir subiendo el tiempo poco a poco para que vayas tomando condición y, de esta manera, evitar lastimarte. Muchas personas dejan de hacer ejercicio porque, generalmente, se lesionan o sienten dolor luego de realizarlo, pues su cuerpo no está acostumbrado, y se desaniman a la primera de cambio. Por ello, es recomendable ir gradualmente.

También es aconsejable modificar tus hábitos en la oficina para ser más activo, como utilizar las escaleras en lugar del elevador, caminar unos minutos después de comer y hacer algunos movimientos corporales al estar en tu escritorio cada hora y media, como giros de muñecas, estiramientos de piernas o rotaciones de cuello; esto te ayudará a cambiar de postura, te despejará la mente y tendrás mejor concentración. 

Si vives en la Ciudad de México o en alguna zona con altos niveles de tráfico, localiza un gimnasio cerca de tu trabajo y aprovecha el tiempo haciendo ejercicio en vez de pasarlo en el auto; cuando salgas, seguro que el camino estará más libre y podrás irte tranquilo.

Otra clave para lograr que sea un hábito es buscar una actividad que disfrutes, pues no a todos nos gusta lo mismo; algunos aman correr y otros bailar; hay quienes se decantan por algo más introspectivo como el yoga y otros por los deportes en equipo. Trata de que sea un momento divertido y un espacio personal que te haga sentir mejor.

Dime, ¿practicas alguna actividad física? Si es así, coméntame qué beneficios has visto en tu vida diaria, me gustará leer tu experiencia. ¡Hasta el siguiente post!

Imagen: pexels.com/Maksim Goncharenok

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