5 líderes con sucesiones exitosas

Una clave de la supervivencia de los negocios es la sucesión, lo que pareciera ser un reto en las empresas mexicanas, a pesar de que las organizaciones familiares han sido base de la economía de nuestro país a través de los años: de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), éstas representan el 90 por ciento de las unidades económicas de la región

Sin embargo, uno de los grandes desafíos es mantener la empresa durante varias generaciones, aunado a que este proceso es vital para aumentar la participación femenina en los consejos directivos, ya que solo el 23 por ciento de estas compañías están al mando de una mujer.

Las estadísticas prueban que hay un 70 por ciento de probabilidades de que el negocio se pierda en la tercera generación. Por ello, dentro de la estrategia de crecimiento, se debe considerar un plan de sucesión para poder continuar con dichas empresas, además de aportar innovación o la visión para entrar a nuevos mercados.

En México existen varios ejemplos de sucesiones que se han dado de manera adecuada. Aquí te presento a los cinco líderes que han tenido excelentes resultados en este proceso.

Adaptación, la base del éxito de los Devlyn 

Frank Devlyn, optometrista de profesión, y su esposa, Nelva Mortensen, crearon un negocio de graduación de lentes dentro de su casa en Ciudad Juárez, para luego trasladarlo a una botica. Debido a la falta de este servicio, el emprendimiento fue creciendo hasta que, años después, Frank hijo le propuso a su papá negociar con las tiendas Sears para abrir un departamento de óptica como lo tenían las tiendas en Estados Unidos, estrategia que les generó una importante expansión. A la muerte de Frank Devlyn, sus tres hijos, Frank, Jesse y Pat, se hicieron cargo de la compañía  de manera natural porque, desde jóvenes, comenzaron a involucrarse en la administración. Su visión fue más allá y se aventuraron a establecer sucursales en la Ciudad de México, uno de los mercados más competitivos del país, y de esta forma, aseguraron el crecimiento de la firma.

En la actualidad, Melanie Devlyn, nieta de Frank y Nelva, ocupa el puesto de CEO y así se rompe la leyenda de que la “tercera generación cierra la empresa”, pues además de superar la crisis que representó la pandemia, sigue innovando y trabajando en proyectos eco-friendly, de modo que el negocio se ha adaptado para satisfacer las necesidades de hoy en óptica. También debemos destacar que Devlyn es una de las pocas organizaciones que tienen a una mujer al mando.

Grupo Minsa y la diversificación de negocios

Altagracia Gómez Sierra es otro ejemplo de una sucesión exitosa; ella es la presidenta del consejo de administración de Grupo Minsa, uno de los varios negocios en los que ha incursionado su familia. La historia se remonta a su abuelo, Alfonso Gómez Somellera, quien incursionó en la industria de las lavanderías para hoteles; a su muerte, su hijo, Raymundo Gómez Flores, asumió el control y no solo logró el crecimiento de la empresa, sino que también probó en distintos mercados, como el de los transportes. En 1991, compraron Minsa y en 1994, adquirieron Almacenes Nacionales de Depósito para, posteriormente, convertirlos en Almacenadora Mercader (Almer), la cual da servicio a Walmart, Henkel y La Negrita, entre otras marcas.

Gómez Sierra, abogada de profesión, se incorporó desde muy joven a las actividades familiares como consejera delegada, y su visión ha aportado innovación a este conjunto empresarial para adaptarse a las condiciones del mercado actual. 

Coppel y el trabajo en equipo

Luis Coppel Carbajal y su hijo, Enrique Coppel Tamayo, tenían una tienda llamada El Regalo, en Sinaloa. Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, aumentaron los problemas económicos de la población; así que la familia Coppel decidió vender sus muebles a crédito con pagos semanales. Después, para  establecerse en otros estados, incluyeron la venta de ropa para diversificar la oferta. El número de almacenes empezó a crecer. En 1970, se incorporó Enrique Coppel Luken, quien tomaría la dirección en 1985 con 15 tiendas y terminaría su periodo de administración en 2007, dejando una empresa con más de 200 sucursales.

Actualmente, la compañía tiene al mando a Agustín Coppel Luken, hermano menor de Enrique, con quien se han consolidado los negocios de banca y Afore que complementan la oferta de Coppel. Aunque la dirección está a cargo de Agustín, dentro de su consejo administrativo hay presencia femenina, como la de Susana Coppel, quien también es directora de la Fundación y Responsabilidad Social Coppel que trabaja para beneficio de la comunidad.

Bimbo, un ejemplo de orden

Una muestra de transición ordenada es la que ha experimentado la familia Servitje. Lorenzo Servitje, fundador de Bimbo, comenzó a trabajar en el negocio del pan con su padre, Juan Servitje, dueño de la pastelería El Molino. En 1937, Lorenzo tuvo que tomar las riendas de la marca a la muerte de don Juan. Su capacidad de perspectiva lo llevó a invertir en la producción de pan de caja y, junto con su hermano Roberto y su tío Jaime Sendra, implementó programas de calidad y mejora en los procesos productivos. 

Con el paso de los años, Bimbo se diversificó con empresas como Barcel, Ricolino y Marinela, entre otras; dicho crecimiento los llevó a participar en la Bolsa Mexicana de Valores. En 1997, Roberto se hizo cargo de la dirección y dejó la firma en 2013; durante ese periodo, se sentaron las bases de su internacionalización y modernización. En la actualidad, Bimbo está en manos de Daniel Servitje, uno de los ocho hijos de Lorenzo, quien, a temprana edad, se integró al negocio familiar y logró posicionar la marca a nivel mundial al participar en mercados como Estados Unidos, Canadá y China. 

Slim y su estrategia de liderazgo 

Dentro de este listado no podemos dejar de mencionar a Carlos Slim Helú, ingeniero de profesión, que desde muy joven empezó a invertir en distintos negocios. En 1980, fundó Grupo Carso y, al tiempo, Grupo Financiero Inbursa; en 1990, adquirió Telmex, con lo que se integró al sector de las telecomunicaciones. Sus negocios siguen creciendo además de sus obras filantrópicas e inversiones para formar capital humano. 

Carlos Slim fue involucrando poco a poco a sus hijos en las distintas compañías; por ello, hoy en día, son los que se hacen cargo de estas empresas y fundaciones. Carlos Slim Domit es presidente del consejo de administración de América Móvil y Marco Antonio preside el Grupo Financiero Inbursa e Ideal, mientras que Patrick es CEO de Sanborns y vicepresidente de Grupo Carso. Por su parte, las mujeres están presentes en labores filantrópicas y artísticas, como Soumaya, que es vicepresidenta del Museo Soumaya, Vanessa se encuentra al frente de los programas de bienestar social de las fundaciones Telmex y Carlos Slim, y, finalmente, Johanna dirige el programa de educación de la Fundación Slim. 

Esta organización es el ejemplo de que la sucesión ha tenido una buena planeación y que Carlos Slim sabe delegar el liderazgo. Su nexo con los negocios continúa, pero lo importante es que ha confiado en el desempeño de sus hijos para mantenerlos. 

¿Qué otras compañías consideras que han logrado esta transición generacional? ¿Y cuál crees que es su estrategia clave? Platícame tus propuestas en los comentarios, me gustará leerlas. ¡Hasta el siguiente post!

Imagen: pexels.com/CottonbroStudio

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