Este año el Premio Nobel de Economía se le concedió a Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt por su “teoría de crecimiento sostenido a través de la destrucción creativa”. Básicamente lo que estudiaron fue la manera en que el mundo ha dejado atrás muchas prácticas y modelos, tanto laborales como económicos, para llegar a la innovación.
¿Has escuchado el término destrucción creativa?
Si bien es un concepto que acuñó Joseph Schumpeter en 1942, casi un siglo después sigue vigente y prácticamente lo experimentamos a diario. Esta idea hace referencia a la destrucción de los modelos empresariales obsoletos que dan paso a procesos innovadores que se basan en las herramientas que nos da la tecnología.
Para algunos teóricos estamos viviendo la Cuarta Revolución Industrial, que se basa en la revolución digital y la fusión de las tecnologías donde se difuminan las líneas entre las esferas físicas, digitales y biológicas. La velocidad con la que ocurren los cambios no tiene precedentes históricos y esto obliga a las empresas y a las personas a seguir el paso de esta evolución.
Las empresas deben estar en constante innovación
Para crear algo nuevo, ya sea un sistema o producto, las empresas deben romper con prácticas y costumbres tradicionales, por ello es que se habla de un proceso de destrucción. Los ganadores del Nobel enfatizan que esta destrucción creativa es la que hace posible el crecimiento.
En la actualidad, las empresas que ofrecen servicios o productos innovadores se van a consolidar por un tiempo como ganadoras momentáneas y tal vez tengan un periodo de monopolio. Todo esto llega a su fin cuando los competidores logran igualar o superar esa línea de novedad.
Los principios de la destrucción creativa
De acuerdo con un artículo de Investopedia, hay cuatro principios en los que se basa esta destrucción creativa:
Innovación: introducir nuevas ideas o productos para reemplazar a otros que ya no se acoplan a la modernidad es la fuerza motora.
Competencia: fomentar la constante competencia para crear nuevos productos que sean más eficientes es vital para generar nuevas ideas.
Emprendimiento: los emprendedores son los agentes encargados de realizar la destrucción creativa, ya que ellos se aventuraron a poner sus innovaciones en el mercado.
Capital: es imposible llegar a cambios sin inversiones que respalden todo el proceso.
Un ambiente lleno de desafíos
Uno de los grandes retos es que con estos cambios se genera un alza en el desempleo, por ello es que se aboga por que las personas también busquen una manera de ponerse al día con nuevos conocimientos que básicamente están centrados en el campo tecnológico.
El uso de nuevas tecnologías tiene un impacto ambiental, por ello es que también debe ponerse especial atención a este punto, pues finalmente el cuidado de nuestro entorno es de suma importancia.
Hay temor de que se generen burbujas tecnológicas que puedan provocar una crisis económica mayor. Ante este tema, Philippe Aghion se muestra positivo, ya que asegura que son estas burbujas las que llevan a la innovación y que no pueden ser un gran problema, siempre y cuando no se basen en el sobreendeudamiento.
¿Conocías el concepto de destrucción creativa? ¿Cómo lo lleva a cabo tu empresa? Me gustaría conocer tus ideas y propuestas, así que te leo en los comentarios. ¡Hasta el siguiente post!




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