Inicia el año y con él viene un impulso de motivación para cumplir diversos propósitos. Uno que se encuentra entre los 10 más comunes en México es el de comenzar nuevos estudios, y si esa es tu meta, quizá te convenga un curso, un diplomado o un grado mayor. Este artículo te puede ayudar a tomar la decisión.
Primero: seguir la formación profesional es vital
Tener una capacitación constante es un hábito que beneficia a nuestro crecimiento profesional, eleva la autoestima, nos abre puertas para puestos más altos y, por ende, mejora nuestra situación financiera: por ejemplo, en México, los estudios de posgrado pueden aumentar hasta un 127 por ciento la expectativa salarial de los profesionistas; razones muy considerables para estar en la constante búsqueda de nueva capacitación.
El aprendizaje continuo también nos da la oportunidad de explorar nuevas áreas de conocimiento y de adquirir otras habilidades. Para lograrlo, tenemos varias opciones, tales como cursos o posgrados. Pero ¿cómo decidirnos entre unos y otros?
Las ventajas de los cursos
Los cursos son una buena alternativa para aprender alguna habilidad o destreza, ambas muy específicas que están fuera de tu campo laboral o con el fin de actualizarte en algunos puntos muy particulares de tu profesión. La gran ventaja de los cursos es su temporalidad, porque están pensados para desarrollarlos en un promedio de entre 20 a 120 horas y, generalmente, se enfocan en cuestiones más prácticas.
Un ejemplo son los temas tecnológicos, que hoy en día son necesarios para la mayor parte de las profesiones, como el manejo de datos. También son una opción funcional si quieres dominar algunos conocimientos para hacer mejor tu trabajo; en este caso, podemos hablar sobre cursos de idiomas, comunicación, administración de riesgos o un tema muy específico de tu profesión como una actualización en leyes o en métodos administrativos, etc.
Entre los cursos con mayor demanda para este año que inicia están los relacionados con inteligencia artificial y aprendizaje automático, actividades de team building, ciberseguridad, desarrollo de software y gestión de proyectos.
Posgrados: teoría y práctica
Por otra parte, los programas de posgrado están pensados para profundizar los conocimientos teóricos y técnicos de un área de estudio, por lo que son más rigurosos y piden más requisitos para el ingreso. Una de las mayores diferencias que enriquecen más esta experiencia es que, contrario a cuando estudiaste la licenciatura, ahora cuentas con práctica profesional que puedes aportar en cada clase. Actualmente, existen distintas modalidades como la presencial, en línea o híbrida.
Dentro del rubro de posgrados, se incluyen tres variantes: la especialización, que tiene la finalidad de ampliar los conocimientos de un área específica; la maestría, que su objetivo es profundizar en el estudio de lo que vimos en la licenciatura, y el doctorado, el cual tiene como objetivo generar investigación e impulsar nuevos conocimientos del área de estudio.
Frecuentemente, un posgrado es una alternativa óptima para acceder a puestos más altos, con mayor responsabilidad y sueldo. Otra de las ventajas es que durante este tiempo de estudio, también puedes desarrollar competencias importantes como habilidades analíticas, gestión de tiempo, técnicas de investigación y crear estrategias de exposición ante una audiencia, lo que te permitirá convertirte en un líder o incluso un educador, abriendo la oportunidad de contribuir al campo en el que te desarrollas.
Otros factores que debes tomar en cuenta para decidirte
La elección entre un posgrado y un curso va a depender mucho del objetivo profesional, el tiempo que le puedes dedicar y también la inversión que es posible hacer.
Un curso, al ser más corto, requiere invertir menos tiempo y dinero, pero su contraparte es que no tiene el peso académico de un posgrado, ya que simplemente cumple con actualizar a la persona y la ayuda a conocer técnicas puntuales para estar al día.
Mientras tanto, el posgrado tiene una duración mayor, porque, en el caso de la especialización y la maestría, hablamos de uno a dos años de estudio y de hasta cuatro años en el caso de un doctorado. La ventaja es que tienen validez académica reconocida; incluso algunos posgrados tienen reconocimiento internacional y te harán un especialista de tu área.
Si eliges un posgrado, hay que analizar los costos, el área de estudio a elegir, los tipos de titulación, las materias que vas a llevar y la institución donde planeas realizar tu formación para verificar si cumplen con los objetivos que deseas.
Los posgrados en México
Aunque ha habido un incremento en el alumnado de posgrado en los recientes años (por ejemplo, en el 2018 egresaron 94,890 alumnos de maestría, lo que representó un aumento del ocho por ciento con respecto al 2017), los números siguen siendo bajos: apenas uno de cada 100 mexicanos tiene una maestría y solo el 0.1 por ciento tiene un doctorado.
Puedes encontrar opciones de posgrado en una universidad privada o pública; en ambos casos te van a solicitar el título universitario y tendrás que completar algunas entrevistas y evaluaciones, e incluso a veces es probable que te pidan un proyecto de investigación para que el claustro pueda cerciorarse si cumples con los requisitos y las habilidades que son esenciales para acceder al grado.
En nuestro país contamos con las becas que brinda el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONAHCYT); para ellos, hay que entrar a un riguroso proceso de selección y, en algunas ocasiones, es necesario renunciar a tu trabajo actual para que dediques la mayor parte del tiempo a la investigación. Como ves, hay bastantes puntos por analizar, pero tu decisión debe ser acorde al objetivo profesional que tienes en mente.
Para ti ¿qué sería más funcional: un posgrado o una serie de cursos? Me gustaría conocer tu opinión y experiencia con respecto al tema, así que te leo en los comentarios. ¡Hasta el siguiente post!
Imagen: pexels.com/Andrea Piacquadio




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