El futuro de la inclusión en el trabajo: ¿Por qué el modelo FAIR funciona mejor?

La inclusión ha demostrado que impacta de manera positiva a las empresas, ya que los equipos con mayor diversidad tienen 36 por ciento más probabilidades de superar a sus competidores. Además, se han probado mejoras en innovación, productividad y satisfacción de los empleados, y eso se traduce en mayor rentabilidad. 

Sin embargo, no todas las empresas llegan a estos resultados positivos, porque les falta establecer algunas normativas o no crean acciones más profundas con un seguimiento puntual. Todavía hay aspectos que debemos trabajar en cuestiones de inclusión, así que aquí te platico sobre lo que podemos hacer para fortalecer un ambiente laboral más inclusivo.

¿Qué es el marco DEI y por qué tiene limitaciones?

En los últimos años se ha hecho hincapié en la importancia y necesidad de la inclusión y diversidad en las empresas. Para este fin han surgido marcos y estrategias que tienen el fin de lograr un ambiente más equitativo e inclusivo, pero las acciones a veces no aportan un verdadero cambio.

El modelo DEI se ha convertido en una tendencia global que muchas empresas adoptan para demostrar su compromiso con la diversidad. Este marco se basa en tres pilares:

  • Diversidad: Garantizar la presencia de distintos grupos en la organización.
  • Equidad: Asegurar que todos tengan acceso a los mismos recursos y oportunidades.
  • Inclusión: Fomentar un ambiente donde todos se sientan valorados y escuchados.

La propuesta del marco DEI (Diversidad, Equidad, Inclusión) ha sido una práctica que algunas empresas han adoptado para cumplir con lo que es políticamente correcto. No obstante, las estrategias de implementación no han logrado acabar con los sesgos ni los prejuicios, muestra ello son las microagresiones a las que el 26 por ciento de los trabajadores se han enfrentado en su lugar de trabajo, mientras que un 22 por ciento comenta no estar seguro de haber recibido alguna.

Incluso ha surgido el término de diversity washing, que define a aquellas empresas que hacen una promoción de la diversidad e inclusión de manera superficial con mensajes muy generales o se pronuncian a favor de causas sin hacer acciones al respecto.

El modelo FAIR: una alternativa más justa y completa

Una de las propuestas para hacer a las empresas más inclusivas es recurrir al modelo FAIR. De acuerdo con un artículo de Harvard Business Review, esta perspectiva tiene un enfoque más humano y es más preciso para lograr buenos resultados. El modelo se basa en cuatro principios: 

Equidad

El término va más allá de tratar a las personas de la misma manera. Para este marco implica hacer políticas, procesos y prácticas que eviten sesgos y se mantenga la responsabilidad de todos los involucrados. Para ello hay que examinar constantemente la paridad de salarios, promociones, recursos y oportunidades.

Acceso

Las personas dentro de la empresa deben tener el mismo nivel de beneficio de un producto, servicio y experiencia. Esto implica deshacer las barreras que dificultan la participación de los trabajadores en ciertos eventos o actividades de la empresa, ya sea por sus tiempos o labores y no sólo por cuestiones de discapacidad.

Inclusión

Muchas empresas consideran que la inclusión se hace a través de la organización de eventos sociales, colocación de carteles informativos o de brindar una lista de lo que es correcto y lo que no. En este punto, se precisa implementar protocolos de seguridad que respalden y protejan a los trabajadores ante ataques xenofóbicos o incluso microagresiones para eliminar sesgos y comportamientos poco profesionales.

Representación

Se necesitan líderes que cumplan su palabra y que apoyen decisiones participativas donde se respalde y respeten las ideas que tienen las personas dentro de la empresa. Para ayudar en este aspecto se recomienda hacer encuestas sobre las opiniones y sentimientos del personal, con el propósito de verificar si sus representantes realmente los respaldan.

Lo que se busca con este marco es crear un ambiente de seguridad e igualdad que propiciará una participación más activa de los empleados en un contexto laboral en el que se sientan más seguros. 

¿Por qué importa seguir impulsando la inclusión?

A pesar de los retrocesos en algunas políticas DEI, los datos muestran que la inclusión sigue siendo clave para el éxito empresarial:

  • Empresas con equipos diversos tienen un 36% más de probabilidades de superar a sus competidores en rentabilidad, según McKinsey.
  • Un entorno inclusivo mejora la retención de talento y la satisfacción laboral.
  • La diversidad de pensamiento impulsa la innovación y la resolución de problemas de manera más efectiva.

La inclusión no debe ser una moda o una estrategia de relaciones públicas. Si realmente queremos avanzar, debemos ir más allá de las políticas DEI y adoptar enfoques que integren la diversidad desde la esencia de la organización. El modelo FAIR es una herramienta valiosa para lograrlo y garantizar que la inclusión sea un pilar en nuestras empresas.

Más que discursos, este 8 de marzo es momento de tomar acciones que realmente transformen el mundo laboral. ¿Estamos listos para dar el siguiente paso?

¿Qué otras acciones consideras que deben adoptarse para lograr la inclusión en las empresas? ¿Qué acciones se llevan a cabo en tu lugar de trabajo? Me gustaría conocer tus ideas, así que te leo en los comentarios. ¡Hasta el siguiente post!

Imagen: pexels.com/nadezhda-moryak

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