Mobbing, qué es y cómo manejarlo

Seguramente, conoces el caso de alguna persona que ha sentido que la relegan en su  empleo, le aumentan la carga de tareas de forma indiscriminada o, al contrario, le disminuyen los quehaceres abruptamente, e incluso puede recibir malos tratos y humillaciones. Si es así, debes saber que este tipo de acciones son consideradas acoso laboral o mobbing

¿Qué es el mobbing?

El mobbing es un ejercicio de violencia psicológica en el trabajo que se lleva a cabo de manera prolongada contra una persona, por lo general para provocar que abandone su puesto. Este tipo de acoso es más común de lo que creemos: tan solo en México, se reporta que 44 por ciento de la fuerza laboral se ha enfrentado directamente a este problema, mientras que 65 por ciento confirma haber sido testigo de maltrato hacia algún compañero.

Esta clase de prácticas no solo afectan la salud física y mental del trabajador, sino que también pueden ocasionar pérdidas monetarias a las empresas, ya que impactan en la productividad y disminuyen el talento. Por esta razón, es necesario que los directivos y departamentos de recursos humanos reconozcan este conflicto para dar una solución.

Los diferentes tipos de mobbing

Para adoptar medidas de prevención, se deben identificar las distintas formas de mobbing. De acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en nuestro país se reconocen tres tipos de acoso laboral: 

  • Horizontal: cuando se lleva a cabo entre compañeros que tienen el mismo nivel jerárquico. 
  • Vertical descendente: cuando un superior realiza estas acciones contra una persona con un puesto inferior. 
  • Vertical ascendente: que sucede si los trabajadores hostigan al superior. Quizá sea el menos común, pero no por ello es inexistente.

Cuando se ejerce, hay distintos actos con los que se lleva a cabo y que, lamentablemente, vamos normalizando. El Workplace Bullying Institute (WBI) los ha clasificado de la siguiente manera:

  • Hostil

Recibir gritos, malas palabras o golpes, sufrir hostigamiento, ser blanco de mensajes fuera de tono o amenazantes.

  • Instrumental

Expandir rumores sobre la persona en cuestión, sabotear su trabajo, promover un cambio de actitud entre los compañeros o recibir comentarios negativos acerca de su raza o apariencia física.

La persona puede sufrir este acoso de manera abierta, es decir, cuando todos se dan cuenta de las acciones, o de modo encubierto, o sea, que se hace en privado; también puede ejercerse una violencia pasiva, como ignorar al afectado para asuntos laborales o sociales, e incluso no proporcionarle los recursos o la información necesaria para realizar sus tareas.

Cómo actuar ante el mobbing 

El primer paso es conseguir pruebas, como correos, mensajes o documentos que evidencian el maltrato o las amenazas, así como grabaciones donde sea notable la participación de la persona maltratada, pedir ayuda a los testigos o tener fotografías de los hechos. 

Es recomendable hacer públicas las agresiones que se reciben en privado compartiéndolas con los compañeros o la familia. Además, es indispensable hablar con alguien sobre la situación, pues llevar este proceso en secreto es perjudicial. Otro consejo es guardar la calma y no reaccionar de manera violenta o con ira, ya que es el objetivo del acosador, y una actitud de este tipo puede mermar la credibilidad del afectado ante las autoridades.

Una vez que se tengan las pruebas, es necesario acudir al departamento de recursos humanos para exponerlas; en caso de que no haya una solución, se debe acudir a otras instancias como la comisión de seguridad, si existe en la compañía, o a la dirección. 

Pero si no hay una respuesta por parte de las autoridades corporativas, es posible recurrir a la Procuraduría de Defensa del Trabajo o a instancias jurídicas; en este último caso, es mejor tener el apoyo de un abogado que determinará si el asunto va por la vía penal o civil.

Cómo debe actuar la empresa

Si bien el jefe inmediato sería el primero en intervenir, también es conveniente que el departamento de recursos humanos tenga una participación conciliatoria y sea un mediador ante una situación de mobbing, mediante entrevistas con ambas partes y el análisis de las pruebas entregadas; si fuera necesario, se pueden organizar reuniones con otros trabajadores que constaten los hechos y, con base en los resultados, adoptar las medidas correctas o llevar el problema ante la dirección para planear la solución conjunta.

Siempre es funcional que se creen programas de capacitación para prevenir el acoso o se hagan campañas que informen acerca del mobbing y explicar en qué consiste y cuáles son las acciones que se consideran dañinas. Este tipo de formación sirve para evitar los casos de violencia psicológica o identificarlos más rápido. Si deseas conocer más sobre el tema, aquí te dejo un cuestionario que te puede ayudar a detectar si estás siendo víctima de mobbing y denunciarlo.

¿Qué otra estrategia propondrías para que no exista la agresión psicológica en el trabajo? Me gustaría conocer tu opinión, así que te leo en los comentarios. ¡Hasta el siguiente post!

Imagen: pexels.com/Karolina Grabowska

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