En la alacena de casi todos los hogares mexicanos hay una botellita de chile Tajín. Incluso podríamos considerar este producto como parte de la despensa básica, pero, ¿sabías que esta combinación de chiles, limón y sal viene de la cocina de una abuela mexicana y que le dio a su nieto la base para crear una empresa millonaria y un fenómeno global?
¿Cómo nació Tajín?
Su creador, Horacio Fernández Castillo, ingeniero industrial de profesión e incluso con una carrera política, siempre estuvo interesado en los negocios, por lo que echó a andar varios emprendimientos, como la comercialización de semillas y chiles secos por más de 15 años, y fue ahí donde obtuvo conocimientos que le servirían muchísimo.
Tajín nació gracias a la receta de “Mamá Necha”, la abuela del empresario, quien preparaba una exquisita salsa de varios chiles para ponerla en los elotes y otras preparaciones. El reto era investigar el proceso para deshidratar los limones y así crear un polvo de chiles con sal.
En 1985 Tajín salió al mercado y empezó a venderse en una camioneta que iba de tienda en tienda. Tal fue su éxito que, después de conquistar el país, en 1993 empezó a exportarse a Estados Unidos. No fue suficiente llegar a Norteamérica, ya que en el 2000 inició la exportación a Centroamérica, Europa, Asia y África.
El nombre de este sazonador se inspira en la zona arqueológica veracruzana, perteneciente a la cultura totonaca. Tajín en totonaco significa trueno o humo y hace referencia a la majestuosidad de la cultura indígena mexicana, un término ideal para describir este condimento.
Investigación: la base del crecimiento de Tajín
Además del sabor, magistral composición de ingredientes y de la versatilidad de este chile en polvo, fue el gran interés de su dueño por la investigación en cuestiones de mercado lo que ayudó a la marca a llegar a su público objetivo.
La empresa cuenta con su propio centro de investigación, donde se realizan estudios sobre la genética e incluso han podido rescatar algunas variedades. También se la logrado una categorización de cada uno de los chiles e incluso han creado al “chilelier”, que es un catador de chiles.
La marca también ha sabido aumentar su portafolio de productos, ya que, además del Tajín original, hay otras cinco presentaciones, como la versión reducida en sodio, en salsa líquida o la que contiene chile habanero para las personas más arriesgadas.
La fábrica está en Tala, Jalisco, y produce 800 mil botellas al día, la mitad se distribuyen en el país y la otra parte en el extranjero. De acuerdo con su sitio oficial, en la actualidad llega a más de 30 países y es considerada una marca líder en México y Estados Unidos.
Otro de sus grandes éxitos ha sido la colaboración con otros productos, por lo que se pueden encontrar gomitas, cacahuates y otras botanas con Tajín, así como contenedores especiales para poder escarchar vasos.
La versión mini es otra de sus grandes creaciones, que incluso famosas cantantes como Lisa del grupo coreano BlackPink y Selena Gómez las llevan en su bolsa todo el tiempo, esta última incluso creó un set de labiales para su marca Rare Beauty inspirados en el chile en polvo.
El caso más controvertido fue el de la sandía que ya contenía el chile en polvo dentro de la fruta, una broma que generó gran expectación en las redes sociales, pero que viralizó a Tajín de una manera divertida. De esta manera es que se siguen colocando en el gusto de los consumidores.
¿Conocías la historia de Tajín? ¿Qué opinas con respecto a cómo una receta familiar fue la base de una empresa millonaria? Me gustaría conocer tu punto de vista, así que te leo en los comentarios. ¡Hasta el siguiente post!




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