¿Cómo detectar a un jefe que evita el crecimiento?

¿Cómo detectar a un jefe que evita el crecimiento?

Los jefes deberían ser guía y muestra de liderazgo para hacer crecer al equipo; sin embargo, hay personas que, cuando tienen un alto mando, suelen minimizar a aquellos que quieren desarrollarse, así que procuran rodearse de gente que sólo se dedica a obedecer sin cuestionar. Este tipo de comportamientos negativos únicamente traen como consecuencia baja productividad y resultados mediocres.

Los jefes que truncan el progreso

Los altos mandos exigen un perfil de liderazgo porque las responsabilidades son mayores. Lo deseable es que las cabezas de equipo sepan delegar responsabilidades, confíen en la gente que los rodea y siempre estén abiertos al diálogo.

Hay jefes estrictos y perfeccionistas, por lo que pueden tornarse demandantes, pero no deben confundirse con aquellos que buscan minimizar las habilidades de los colaboradores. ¿Cómo saber si tu jefe es de los que frena el crecimiento? Hay señales que puedes tomar en cuenta para identificar este perfil:

Tienen nula empatía y autoconciencia

Son personas que no conectan con la gente y tienden a imponer su razón antes de escuchar nuevas propuestas e incluso les cuesta manejar sus emociones si algo no les parece. 

Se aprovecha de las dinámicas de poder

Imponen órdenes, a veces sin fundamentos, y esperan que los empleados las cumplan al pie de la letra.

Cambian de decisión constantemente

Sus giros de opinión truncan la constancia de los proyectos, porque sus decisiones no se mantienen, lo que genera mayor inseguridad en el equipo y un ambiente de trabajo tenso.

No brinda retroalimentación

En este caso nunca hay un reconocimiento por hacer un buen trabajo, porque generalmente estos jefes no saben hacer elogios. Otro problema es que, cuando hacen alguna sugerencia, es para hacer ver mal a los demás y sólo resaltan los errores, nunca los aciertos.

Las razones para este tipo de comportamientos son variadas, ya que el jefe en cuestión puede tener baja autoestima, le genera inseguridad perder el control o incluso puede padecer narcisismo, lo que les impide dejar que otras personas destaquen. Aunque los motivos son múltiples, lo único que sí es seguro es que un equipo con un jefe tóxico rara vez evoluciona.

¿Qué hacer ante un jefe de este tipo?

Es frustrante tener un jefe que, además de limitar el crecimiento profesional de su equipo, le haga las jornadas laborales aún más pesadas de lo que pueden ser en realidad. Para hacer frente a esta situación, aquí te dejo algunos consejos.

Identifica los comportamientos

Trata de llevar un seguimiento de todos esos comportamientos que son constantes y que merman la productividad del equipo, como malos tratos, intimidación o incluso acoso.

Comunicar es la base

La idea es hablar con tu jefe para recibir retroalimentación, exponer tus preocupaciones o pedir una guía para ascender. Si el diálogo no es posible, la otra opción es acudir al área de recursos humanos para expresar, con bases, las razones por las cuales te sientes incómodo, pero sin caer en un discurso acusatorio.

Amplía tus redes

No te enfrasques en tu grupo de trabajo, trata de relacionarte con otros departamentos y personas. De manera externa también puedes buscar grupos de tutorías o cursos que fortalezcan tu formación profesional y te de las bases para tratar la situación.

Buscar otras alternativas

Si la comunicación no ayuda o las áreas de recursos humanos no te apoyan, es mejor ver otras opciones de trabajo. Muchas veces, el miedo o la situación actual del mundo laboral nos paraliza un poco para buscar otros puestos, pero es mejor dar un salto de fe que seguir en un ambiente donde no vas tener ese crecimiento profesional que buscas.

¿Has tenido jefes complicados? ¿Cómo has sobrellevado la situación? Me gustaría conocer tu experiencia, así que te leo en los comentarios. ¡Hasta el siguiente post!

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