Las redes sociales, como WhatsApp, se han vuelto el principal medio de comunicación en diferentes ámbitos. Las generaciones jóvenes consideran que las llamadas telefónicas son invasivas, incluso más del 25 por ciento no las contesta. Sin embargo, responder los mensajes con un “OK”, “está bien”, puede dar la sensación de que somos fríos o incluso agresivos. A este fenómeno de percepción se le conoce como “dry texting” o mensajes secos.
¿Qué es el dry texting?
Dry texting se refiere a respuestas por escrito que son monosilábicas, escuetas, tajantes o con un emoji, y que dificultan la comunicación, el ritmo de la conversación y a veces pueden generar hasta malos entendidos. La realidad es que la pantalla nos impide ver si la persona que responde está ocupada, cansada o no está de humor para responder, lo que podría entorpecer la comprensión.
Con la comunicación por texto se eliminan muchos de los elementos que complementan el contexto, ya que no podemos ver el lenguaje corporal o la entonación del interlocutor, que nos da la pauta para saber el grado de seriedad de la respuesta o incluso si la otra persona está bromeando.
¿Cómo afecta a las relaciones laborales?
Este fenómeno empezó a estudiarse en el ámbito de las relaciones de amistad y románticas que se generan de manera digital. Las respuestas escritas se interpretan de acuerdo con las emociones y estado de ánimo de quien lo lee. Pero este fenómeno social también afecta las relaciones laborales, ya que las respuestas cortantes pueden deteriorar la confianza e incluso tirar proyectos.
Los mensajes de texto ya tienen tal importancia que incluso hay casos legales donde los emojis se consideran como parte de las pruebas. Un tribunal canadiense considera que el emoji del pulgar arriba en una conversación por texto tiene valor legal, ya que se entiende como aceptación contractual.
Cuando hay alguna conversación importante, lo mejor es no dejarla en manos de las herramientas digitales, porque podemos perder señales clave que nos ayudan a interpretar la intención de nuestro interlocutor. Así que siempre es mejor tener esa entrevista cara a cara para temas que pueden ser vitales.
Escribe mensajes adecuados
Muchas veces las prisas o el cansancio nos hacen responder de manera escueta, o simplemente no nos gusta escribir, así que para no caer en hacer dry texting hay algunos consejos que puedes tomar en cuenta, para que la gente no malinterprete tus respuestas:
Avisa a la otra persona si en ese momento no puedes contestar, ya que así entenderá que no vas a darle una respuesta adecuada. Es muy diferente un “Ok” a “Dame unos minutos para responder”, aunque a veces puede ser más fácil escribir dos letras, esa respuesta puede interpretar como pasivo-agresivas.
Lee tus mensajes antes de enviarlos, sobre todo para que veas que están bien escritos o que no haya cambios de palabras que generalmente hace el autocorrector, lo que cambia el sentido a tu respuesta.
Llama a la otra persona si un mensaje se puede malinterpretar, porque el lenguaje digital carece de tono y de expresión, así que más vale dejar en claro la intención de tu respuesta. Si eres de los que cree que las llamadas son invasivas, envía un texto y pregunta si la persona está molesta o si pasa algo para que sus respuestas sean tan escuetas.
Hay personas a las que no nos gusta dar tanta explicación; sin embargo, tus respuestas deben ir al grano y dar solución a lo que se está planteando para que todo quede claro y no haya malos entendidos.
¿Qué consejos nos puedes dar para evitar el dry texting o para reaccionar ante él? Me gustaría conocer tus ideas así que te leo en los comentarios. ¡Hasta el siguiente post!



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