La evolución del streaming

¿Recuerdas cuando, al salir de vacaciones, tenías que esperar a regresar a casa para ver tus programas favoritos? Hoy en día, el streaming ha cambiado la forma en la que consumimos distintos tipos de contenidos. Las plataformas de video continúan creciendo y ofreciendo opciones para todos, con retos por resolver y espacios publicitarios en crecimiento. Te cuento más sobre ello en esta entrada.

La evolución del streaming ha sido constante desde hace 10 años, tanto en el tema tecnológico como en los alcances que puede tener en las diferentes  situaciones diarias de las personas. Solo el año pasado, de acuerdo con datos de eMarketer, el gasto en publicidad dentro de las plataformas de streaming sobrepasó los 10 billones de dólares, cantidad que, sin duda, indica la importancia de estos modelos de negocio.

En México, únicamente en el 2020, el valor del negocio avanzó 24 por ciento. El crecimiento de los ingresos, según datos de PWC, se impulsó durante la pandemia por los cambios de hábitos, como el cierre de las salas de cine, que obligó a las audiencias a utilizar sus propias pantallas. De acuerdo con esta consultora, el segmento se mantendrá en crecimiento por lo menos hasta el 2025, cuando alcance un valor por ingresos de 31,600 millones de pesos.

Entender a las generaciones y sus consumos es clave para delimitar las estrategias en el negocio del streaming (imagen: pexels.com).

Conociendo los modelos

No todos los servicios de streaming son iguales. Los modelos de negocio son diversos, beneficiados principalmente por la disponibilidad de conexión a la red tanto en hogares como en planes de renta en smartphones más accesibles, y también las redes gratuitas en lugares y transportes públicos.

Cuatro son los principales:

  • AVOD. Siglas de Advertising Video On Demand, servicios gratuitos financiados por la publicidad. YouTube, TUBI, Pluto, VIX y otros más se manejan bajo este modelo.
  • SVOD. Siglas de Subscription Video On Demand, un modelo que se refiere a los servicios de video por suscripción. Usualmente son rentas mensuales, pero también pueden existir por periodos diferentes. Netflix es el más conocido.
  • TVOD. Siglas de Transactional Video On Demand, un servicio donde se paga por lo que se consume, principalmente por eventos en vivo o periodos determinados. Conciertos y eventos especiales son los más solicitados y el modelo ha sido usado por servicios como Prime Video o HBO Max.
  • PVOD. Siglas para Premium Video On Demand. Es el concepto más nuevo, en el que los proveedores ofrecen contenido premium como estrenos de películas a precios más altos. Es un modelo que creció durante la pandemia debido al cierre de las salas de cine, del cual se han beneficiado distintos servicios como Disney+.

Hay que entender a las generaciones

Una de las claves de los servicios de streaming es entender las características de las generaciones que hoy en día conviven entre sí para saber cómo llegar a ellas. Por ejemplo, aunque la televisión de paga año con año reduce sus suscriptores (solo en Estados Unidos pierden 4 por ciento en promedio desde 2016), los Baby Boomers siguen siendo la base más importante para ese servicio, con 80 millones en el país vecino; sin embargo, cada día más personas que pertenecen a este segmento cambian a servicios digitales. Los programas televisivos más vistos, de acuerdo con datos de Harvard Business Review, son los eventos deportivos como la NFL.

Por otro lado, la Generación X consume tanto televisión como servicios de streaming. En lo referente a los Millenials y la Generación Z, prefieren consumir sus contenidos en dispositivos móviles, más que la programación televisiva. Con ellos, la división resulta en las plataformas y la edad promedio de consumo, como Instagram (menores de 35 años), TikTok (menores de 30 años) o Twitch (menores de 25 años).

Esto nos abre la puerta para entender que aún existe espacio para los diferentes modelos de negocio y hay que estar atentos para ver cómo se consolidan.

Cinco puntos que necesitan evolucionar

AdAge, sitio enfocado en noticias de negocios y marketing, señala qué elementos cambiarán en los próximos años para llegar a más audiencias:

  • Escala y unificación. El 25 por ciento del consumo de video total se hace vía streaming, pero más de la mitad sigue siendo por opciones gratuitas como YouTube. El PVOD tiene aún mucho mercado, que crecerá conforme se facilite su acceso y unificación.
  • Segmentación. Las dinámicas de datos y los catálogos cambian entre plataformas, por lo que existe una gran oportunidad para que los anunciantes traigan sus propios datos y puedan mejorar sus segmentaciones.
  • Calidad. Esto se refiere a que las visualizaciones sean reales, es decir, hechas por humanos y no por bots. Además de la protección de datos para evitar el robo de los mismos.
  • Medición de audiencias. La reducción del uso de cookies y la verificación impacta directamente en la validación del tráfico. Por ello, el desarrollo de metodologías que brinden una experiencia total para los anunciantes, ayudará a las estrategias.

En el caso de México, también se necesita resolver dos puntos: la confianza de compartir en los sitios los datos de las tarjetas de crédito y el reto de la capacidad económica de los consumidores para suscribirse a los servicios de streaming, ya que según datos de El Economista, el promedio de servicios contratados en México es de 1 a 2, número inferior al de otros países como Estados Unidos, los cuales, en promedio, tienen cuatro.

El streaming va a continuar redefiniéndose y, en esta década, promete consolidarse. Aún hay espacios por cubrir en este lugar dinámico en lo que respecta al crecimiento tanto de audiencias como de ingresos. ¿Cuáles crees que podamos seguir viendo en los próximos años?

Nos vemos el siguiente jueves. ¡Hasta el siguiente post

Imágenes: pexels.com/Andrea Piacquadio

You Might Also Like

No Comments

    Leave a Reply